Mendiko eski irteera Bielsa eta Piau Engaly ingurura — Salida de Esquí de Montaña a Bielsa y Piau Engaly.

ZMT irteera mendiko eskia jorratzera 2017/02/03 tik 05 era

Viernes 3 de febrero

Ante una predicción meteorológica poco menos que nefasta, salimos en 3 coches hacia Arreau, un pueblito entre los valles de Aure, y Louron… cerquita de Saint Lary. Los más tempraneros, Eneko (da fuckin’ master of da fuckin’ universe), Rente (corte groso) y “oui, cest moi Lulú” salimos en la limusina de Sergio (peasso furgoneta, comodisísima…todo automático, una cosa bárbara…), algo antes de las seis de la tarde. Poco después, sale el coche de Ana y Petxe (Transalp team), a los que les acompañan Peio (con la muerte en los talones) y Oier (Rebufat). Algo más tarde, en la furgoneta de Javilo (Leónidas), vendrán Etxabe (el pies negros), Kemen (el elegido), Aitor (novato), que recogerán a Jorge (Riojas) en la frontera de Irún.

En tres horas y media de viaje, que se me hicieron cortísimas gracias a la comodidad de la furgoneta y a las cervezas traídas por Eneko (eso es una buena logística), nos plantamos en Arreau, y localizamos la urbanización de apartamentos Les 3 vallées, donde hemos reservado 2 habitaciones de 6 personas respectivamente. Una para la gente normal y otra para los malotes. Mientras van llegando todos, vamos dando cuenta del jamón, chorizo de Artaun, salchichón, queso, y otras delicatesen, todas regadas con buen caldo riojano. No sé por qué se queda relegado un delicioso y sanísimo sándwich vegetal, que al final volvió a acabar en mi nevera.

La previsión de la meteo dice que puede haber una ventana de “buen tiempo relativo” que se acabaría al mediodía, con una cota de nieve sobre los 1.500 metros, con rachas de viento de hasta 120 km/h de componente sur. Así que por si acaso, queremos salir desde una cota superior a esos 1.500 metros previstos, para no encontrar nieve húmeda que se quede pegada en las pieles y no te deje foquear… los temidos zuecos (que no son los del norte de Europa, aunque igual algo-algo tienen que ver…). Por ello elegimos la boca norte del Túnel de Bielsa (que tras 3.700 metros desemboca en España), dejando el coche en el parking que hay al lado y que se encuentra a 1.821 m de altitud. Desde ahí creemos que estaremos protegidos de los fuertes vientos del sur, por las murallas que lo flanquean al sur, e intentaremos hacer una par de collados de unos 600 metros sin pendientes fuertes, y estando muy pendientes a la posible formación de placas de nieve venteada desde el sur. That’s the plan.

Sábado 4 de febrero

Tras desayunar y preparar los trastos, quedamos en salir a las 7:30 para ir subiendo hasta el Túnel de Bielsa. El cielo está cubierto y sopla viento, y la ventana de buen tiempo ? Al parking llega un coche de franceses que se preparan para hacer escalada en hielo… bueno, no somos los únicos animados… pero las dudas y la pereza van uniendo fuerzas, aunque ante la duda los indomables se imponen: “ya que estamos aquí vamos a darle un tiento, y vemos y catamos como está la montaña y de que pasta estamos hechos”.

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Son las 8:45 cuando bien pertrechados y protegidos con los cortavientos, gafas de sol y de ventisca en el casco por si acaso, cruzamos la carretera para calzar esquís e ir remontando hacia un collado al suroeste, remontando el río “Ruisseou de Horquete” que queda enterrado en la nieve. La nieve no está húmeda y desliza bien, habiendo acumulaciones en algunos sitios,

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y nieve dura en otros como las convexidades de algunos montículos que están pelados por el viento. No observamos sobre nosotros grandes cornisas que puedan desprenderse y provocar avalanchas que nos pongan en peligro, y las pendientes por las que avanzamos son suaves, no llegan a los 30 grados de pendiente críticos ni de lejos. Aun así, y por precaución, los 13 nos dividiremos en 4 grupos, dejando una distancia de unos 30 metros, para no hacer grandes sobrecargas sobre posibles placas de nieve ocultas y tener los grupos situados por diferentes zonas para no estar todos en una misma zona potencialmente peligrosa. Alguna ventolera azota los windstopper, pero nada grave, y llegamos sin incidencias al collado a 2.381 m., que está justo debajo del “Pic del Aiguillete” (2.508 m). Ha sido como subir a Belatxikita, eh Javilo ? Picamos algo rápido, quitamos pieles y nos preparamos para bajar. La nieve está blandita pero irregular, y la visibilidad es mala… así que Rente se marca un front-flip que parece que le sale sin querer, menuda habilidad !! Con algún trompazo que otro, sin daños colaterales pero con muchas risas, llegamos abajo y decidimos ir hacia otro collado, desde donde están los coches y remontando al principio el “Riou Nère”, para ir hacia el “Puerto viejo de Bielsa” ¿? (2.434 m). Antes volvemos a picar algo, un caldito riojano, un té peruano o por ahí… y para arriba que vamos, pasando al lado de unas cordadas que están haciendo escalada en hielo en una cascada… Como dice ? sí claro, estaba helada. Son los que tienen el coche al lado nuestro. Seguimos progresando, ahora hay más pendiente y se ve como al lado de la huella del esquí se resquebraja la nieve, señal de que algo de placa hay, es lo normal con las condiciones que estamos, pero no parece peligroso… Cuando ya está el primer grupo en el collado del Puerto viejo, y un grupo debajo de la pala sobre la que están los primero, y otros más abajo pero a la derecha de la comba del final del circo, de repente se oye un BOOOOM, y notamos como algo cede sobre nuestro esquís y bajamos como un par de dedos…

20170204_121328Buuuuuah chaval,qué susto !! parece que una placa ha cedido debajo nuestro, pero al menos no se ha deslizado. Qué tensión tenemos algunos no acostumbrados a estas experiencias. Los de arriba, con Peio teniendo la muerte en los mismos talones, salen de la grieta que se ha hecho, y todos vamos preparándolos para bajar… bueno, todos menos dos. Primero bajaremos los de abajo a una zona de seguridad, en una esquina de la comba (la izquierda según bajamos), cerca de donde estábamos, y luego vienen los demás… Etxabe y Rente que andaban a lo suyo (vaya par de dos), haciendo cábalas sobre la placa, casi se quedan solos. La nieve está polvo espectacular para esquiar, con una visibilidad mucho mejor que antes, y vamos esquiando por debajo de las rocas por la esquina de la comba, para que en caso de romper una placa, desde arriba nos caiga la menor cantidad de nieve posible. No vemos ningún signo más de peligro y disfrutamos un montón de la bajada, algún que otro front-flip, volatines, traspie… y nos reagrupamos justo un poco por encima de la cascada de hielo. Ufff, que rato !!

20170204_142931Viendo cómo está la nieve, los inasequibles al desaliento deciden hacer otro colladito… por matar el tiempo… Yo con el susto, arriba en el collado no me había cambiado los guantes y he bajado con los finos hundidos y me duelen las manos del frío, hasta parar con la emoción no me había dado queen (Te dá queen ? Cobarde !!). Decido bajar al coche con Ana, Petxe y Sergio. A las 13:00 llegamos a los coches, y esperaremos algo más de dos horas al resto viendo un concierto de U2 en la tele de la limusina, picando algo, a guuusto como un arbusto !! El resto harían cumbre en el Marioules (2.563 m) (creo, igual me lo he inventau, ojo… que yo no estaba pero me acuerdo), haciendo lo últimos metros con crampones y piolet por una arista venteada. Para llegar a completar más de 1.900 metros de desnivel en el día… no está mal para

haber estado dudando si salir o no. Es una gozada verles bajar con una sonrisa de oreja a oreja, y contando las aventurillas en la arista.

Recogida, ducha en casita por tandas, y como son las16:00 habrá que picar algo, jamoncito, salchichón en rodajas cuan columnas de Corinto, y regado con Baigorri… Me da la impresión que estamos picando más que andando. Pasadas las siete de la tarde nos juntamos los 13 y vamos al centro de Arreau, a encargar un palé de pizzas para las nueve (y para los trece), y para hacer tiempo encontramos un bar donde ir hidratando. Cenamos todos en la habitación de los malotes, con cervezas a mansalva… Al final, y viendo que algún novato se duerme en la mesa, recogemos el comedor, y juntando todos los trocitos sobrantes hacemos casi una pizza, para el tentempié de mañana. Podremos hacer algo ? Esquiada por bosque, Peyragudes, Piau engaly… hay opciones, pero si hoy daban una ventana de buen tiempo (que estaba empañadísima, por cierto), para mañana parece ser que llega el fin de los días.

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Domingo 5 de febrero

Hoy hemos quedado a las 8:30, con todo recogido y la casa repasada para entregar las llaves. Como parece que hoy la visibilidad será peor que la de ayer, la idea es ir a un bosque al que se entra desde la antigua aduana, cerca del “Túnel de Bielsa”, y que tiene 700 metros de desnivel. Otra opción era ir hacia el entorno de la estación de esquí de Peyragudes, pero hemos dejado la rotonda atrás, así que tiraremos hacia el bosque o la estación de esquí de “Piau Engaly”, que llega hasta los 2.530 metros en su parte más alta. Tenemos que ver a que altura está la cota de nieve, en Arreau estamos a unos 5ºC y llueve, y nos vamos fijando si los árboles empiezan a estar nevados a medida que ganamos altura en coche. Mientras subimos y empezamos a ver nieve en los árboles, antes de la antigua aduana vemos una barrera en la carretera y un panel informativo: “Túnel de Bielsa cerrado por avalanchas”. Y a la derecha el desvío a “Piau Engaly”… así que blanco y en botella… nieve embotellada, de toda la vida.

Está nevando y en la carretera vemos un par de coche poniendo cadenas, nuestros tres coches tienen ruedas de invierno y subimos sin problemas. Dejamos los coches en el parking en “Piau Engaly Village”, a 1.850 m. Nos preparamos y salimos por una pista azul, pillamos un plano de las pistas y unos pisters (los que se encargan de las pistas de la estación), nos dicen que la parte de arriba está cerrada, que hay peligro 4 de aludes (sobre un máximo de 5) y que han visto un pequeño desprendimiento cerca de las pistas. Les decimos que iremos hasta donde esté abierto y bajaremos. Vamos subiendo por la esquina de las pistas azules, y al llegar hasta donde las pistas están ya cerradas, nos parece que la parte de arriba está bien, se intuye incluso el sol y las ráfagas de viento que se esperaban para hoy no se notan. Decidimos tirar por una pista roja cerrada, foqueando… vamos bordeando la montaña que es el “Pic de Piau” (2.696 m), y hasta ahora hemos estado al norte, protegidos del viento sur, pero la pista rodea la montaña por la derecha, hacia el oeste, y ahí aparece Eolo… que si ayer le pillamos despistado hoy nos ha visto venir. Los últimos 200 metros de desnivel el viento es muy incómodo y levanta la nieve, lo que nos dificulta ver la huella del de delante, pero no es peligroso… si no te quedas parado al menos. Mientras sube, “Kemen ojo de halcón” ve una avalancha bien grande que cae de un canal en los montes de enfrente… hummm, yuyu !! Es curioso ver las caprichosas formas que esculpe el viento en las montañas moviendo toneladas de lado a lado.

Llegamos arriba, e intentamos parapetarnos donde está la cabina de un telesilla parado, hay unos esquís y unas mochilas, Eolo no da tregua. Viene un pister y nos dice si somos todos de un grupo, que si somos 14, quién es el jefe… Qué control !! Nos han estado echando un ojo por si acaso, antes creo que han visto que no teníamos pinta de quedarnos por abajo… Nos piden que cuando estemos todos, bajemos por otra pista azul, que por donde hemos subido no es seguro bajar, y que ellos bajarán con nosotros. Esperamos a juntarnos todos y prepararnos para bajar, la espera se hace dura y hay miradas de reproche ocultas tras las gafas de ventisca al que nos hace esperar más de lo que queremos aguantar. Todos listos, empezamos a bajar acompañados delos 4 pisters. La ventisca sopla fuerte y no nos deja avanzar y tampoco ver, a ratos tenemos que pararnos. La nieve está muy irregular y lo que creíamos que serían 500 metros de ventisca se va alargando, porque la pista azul va por toda la parte superior de la montaña, que tendrá unas vistas espectaculares, pero que ahora está muy expuesta a los exabruptos de Eolo. Vamos vigilándonos unos a otros y los pisters a nosotros, dejando por fin la parte superior y entrando en el abrigo de la cara norte… joder con el cálido viento sur !! Pasado el mal trago, ya estamos casi en los coches, agradecemos a los pisters su preocupación y ayuda chocando los bastones. Y nos da que pensar que si te ves en una de estas en una montaña en la que no sepas por donde bajar, tiene que ser un marronazo de aúpa.

Papeamos algo mientras revivimos lo que nos ha pasado, papeando los trozos de pizza de ayer, nos calentamos con algo de caldo y té, y ya que nos sobra tiempo jugaremos al escondite con el ARVA (Aparato de Rescate de Víctimas de Avalanchas): se esconde un ARVA que está conectado en emisión, enterrado en la nieve en un terreno delimitado, y dos personas tienen que encontrarlo con sus ARVAS conectados en recepción, para que puedan recoger las señales emitidas por el ARVA enterrado, y con la ayuda de las palas deben desenterrarlo en el menor tiempo posible, siendo 15 minutos el tiempo crítico en que la esperanza de encontrar a una persona con vida empieza a caer bruscamente. Lección aprendida: desde un principio dividirse para abarcar más terreno, 20 metros de separación máximo para no dejar zonas oscuras. Las flechas del ARVA no te llevan en línea recta a la víctima, las ondas de estos aparatos son elipses, así que las flechas se irán curvando. Cuando alguien encuentre una señal en su ARVA que le chille al otro (u otros) compañero, para ir ya juntos. Al hacer la búsqueda cercana, ya sin correr, menos de 2-3 metros, hacer la cruz (moviendo hacia el frente, marcamos el punto en el que nos dé menos distancia, y lo mismo haremos moviéndolo de derecha a izquierda) teniendo siempre el ARVA en la misma posición. Ahí había que sondear hasta dar con la víctima y desenterrarla, lo cuál también tiene su técnica, y habrá que practicar. En nuestro caso se saca fácil el ARVA enterrado. Solo un grupo tardó más de lo debido, los demás aunque con cosas a mejorar, sobre todo en organización y CO-MU-NI-CA-CIÓN, aprobamos.

Sin nada más que hacer, recogemos bártulos y sobre las 14:00 emprendemos la vuelta. En el viaje de vuelta sí que nos hico malo, sobre todo después de pasar Donostia y bajando a Orio. Menudo acojone al volante !!

Textu txiki hau Jorge Iñesta (Riojas) bere izena irakurri dezan da, eta bere izena irakurtezerakoan, ez bakarrik baten… Jorge, birritan be, galdetu dezan ia zer ipinten dauen euskeraz dagoen parrafoan . Beste barik ;-D

Beste irteera bat eta Zornotza Mendi Taldea irabazi barriro be !! Eskerrik asko danoi, tropa.

 

Crónica by IMANOL INGUNZA